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Natación + Embarazo

Nadando juntos durante 9 meses

Hacer deporte durante el embarazo es un tema delicado, y existe cierta discusión entre quienes lo consideran adecuado y los que están en contra de ello. La gestación podría ser considerada como un ejercicio en sí misma y actualmente hay más tipos de entrenamiento, ya que muchas futuras mamás prefieren no alterar significativamente su rutina de ejercicio por consecuencia del embarazo.

 

 

 

¿La natación es adecuada para embarazadas?

 

Hay muchos deportes que se consideran demasiado agresivos y, por tanto, no recomendables para una embarazada. La natación, por el contrario, presenta unas características que la hacen especial. Reconocido por ser un deporte completo y de baja intensidad, otorga a las futuras mamás una posibilidad de hacer ejercicio de forma segura, gracias a que el agua soporta parte del peso, disminuyendo así la carga que debe soportar la columna vertebral y las extremidades. Así, el doctor Steve Lebder, ganador del Premio de Ginecología y Obstetricia, declaró que “la natación es buena para las embarazadas. Es más, hacer ejercicio es bueno durante el embarazo”.

 

¿Se debe adaptar la natación si estás embarazada?

 

No hace falta hacer grandes modificaciones en el nado durante un embarazo. De hecho, las precauciones que deben tomarse al nadar no son diferentes a las que existen para hacer ejercicio en general: Estar bien hidratada y asegurarse que nuestro corazón se mantiene dentro de un ritmo de 120 a 140 pulsaciones.

 

No hay forma de nado más segura que otra; sin embargo, es recomendable que las embarazadas no hagan buceo.

 

A veces escuchamos que durante el embarazo se deben evitar las piscinas con cloro, sin embargo, de acuerdo con el Doctor Lebder, “el cloro es un gran desinfectante. No hay nada malo en que las mujeres embarazadas naden en una piscina con cloro”. Además, la natación durante el embarazo otorga a la madre una sensación de bienestar, aliviando también las náuseas que suelen sufrir durante las mañanas.

 

¿Debo reducir la intensidad si era nadadora de alto nivel?

 

Esa pregunta la responderemos con los ejemplos de : Kristi Lee, Isaura Santos, Natasha Bertschi y Dana Vollmer.

 

Kristi Lee, de 37 años (actualmente), practicó natación a lo largo de todo su embarazo e incluso compitió en el Nacional de USMS el 2011 mientras estaba embarazada, nadando 6 pruebas (50, 100, 200, 500 y 1650 yardas en estilo libre y 100 en estilo mariposa).

La rutina de Kisti no cambió de forma significativa una vez sabiendo que estaba embarazada. Nadaba 6 días a la semana, no se perdió ninguno de sus entrenamientos, ni siquiera el día en el que finalmente dio a luz a su hija.

 

A Kristi le dieron el visto bueno para volver al agua 3 semanas después de haber dado a luz. 

 

Isaura Santos, con 36 años, es un claro ejemplo de que "el alto rendimiento" no es exclusivo del deportista. Ella es Head Coach de un club en Santiago y durante su embarazo se mantuvo al dado de sus chicos en los entrenamientos, competencias, etc. y todo igual que antes. Además gozó plenamente su gestación, compartiendo en el agua, pues descubrió que su retoño, al igual que ella, disfrutaba de esas sesiones en la piscina.

 

Al poco tiempo de nacido, Fernando, se encontraba con su entrenadora (y mamá) nadando.

 

Natasha Bertschi, de Australia, compitió en un triatlón estando embarazada de 34 semanas. No era su primer embarazo y para Natasha la mayor motivación de nadar mientras estaba embarazada fue su deseo por dar a luz de forma natural, después de haber tenido un parto de emergencia con cesárea. 

 

Durante el primer trimestre, nadar requería mucho esfuerzo, ya que no podía aguantar más de 30 minutos. “Tan pronto como entraba en el agua, dejaba de sentir náuseas y volvía a sentirme al 100%, aunque fuese durante la media hora que podía aguantar”. Después de las 16 semanas Natasha se sentía bastante mejor, llegando a notar un aumento de energía, y terminó nadando cinco días a la semana.

 

Dana Vollmer (29 años), cuatro veces campeona olímpica, el 14 de abril de este año, compitió en la prueba de los 50m estilo libre (Pro Series de Mesa, Arizona) ¡con seis meses de embarazo!

 

La nadadora norteamericana registró un tiempo de 27.59, siendo su mejor marca personal 25.09.

 

“El tiempo es lo de menos, lo importante para mí es que me siento orgullosa de haber participado en esta prueba”, declaró al finalizar la competencia.

 

Ya en 2016, Dana había hecho gala de su fortaleza maternal, puesto que formó parte del equipo olímpico de Estados Unidos a 15 meses de convertirse en madre por primera vez.

 

 

Hay un consenso entre todas las personas que rodean a estas mujeres, hoy mamás: todos las consideran una inspiración, modelos a seguir y madres responsables. Sus embarazos resultaron en hijos totalmente sanos y el agua no solo les ayudó a mantenerse sanas, sino también a evitar los más temidos efectos secundarios del embarazo: el cansancio, las náuseas de cada mañana y las probabilidades de tener un futbolista en la familia.

 

 

Conclusión

 

Queda claro que hacer ejercicio es totalmente recomendable durante el embarazo, y que la natación es una excelente opción.

 

Para tener en consideración:

 

Mantente hidratada mientras haces ejercicio.

Nada en el estilo que quieras.

No bucees en la piscina.

No excedas las 140 pulsaciones por minuto mientras haces ejercicio.

 

 

Y lo más importante de todo

¡Disfruta la experiencia!


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